El Papa Francisco y sus malas amistades


 “[Zaffaroni] un gran jurista argentino, que es miembro de la Comisión Interamericana [de Derechos Humanos], un gran tipo, un gran juez, un gran jurista, que fue miembro de la Corte, también. Somos amigos”

Francisco, entrevista para C5N con Gustavo Silvestre

 

Dos países americanos están de luto: Ecuador, en vísperas de cuya fecha de independencia, fue asesinado el candidato presidencial Fernando Villavicencio, y Argentina, en donde fue asesinada una niña de 11 años cuando llegaba a la escuela, a primeras horas de la mañana.

¿Qué tienen en común ambos hechos en relación al Papa Francisco?

Es de notar que en ambos países hay muy próximas fechas electorales: en Argentina, el próximo domingo 13 de agosto tendrán lugar las elecciones primarias P.A.S.O., instancia previa a las elecciones de octubre. Y en Ecuador, el siguiente domingo 20 de agosto tendrán lugar las elecciones presidenciales anticipadas, que no se suspenden, a pesar de haberse decretado el estado de excepción.

 

Rafael Correa, ex presidente fugitivo, amigo del Papa Francisco

El candidato presidencial asesinado como periodista y asambleísta fue un gran adversario del expresidente Rafael Correa. La acusación más importante contra el líder populista es por un acuerdo fraudulento con China. Desde 2017, Correa reside en Bélgica. En abril de 2020, fue condenado en ausencia a ocho años de cárcel por cohecho en el denominado Caso Sobornos 2012-2016. El 15 de abril de 2022, el Gobierno de Bélgica otorgó a Correa el estatus de asilado político.

Es el mismo Correa el cual, en audiencia que le concediera en el año 2015, bromeando Francisco sobre el "ego" de los argentinos, le dijo que algunos se sorprendieron de que como Papa no eligiese el nombre de Jesús II.

En una de las varias entrevistas que el Papa Francisco concedió con ocasión de los diez años de su elección, en este caso al canal C5N, el Pontífice se expide sobre lo que se ha denominado “lawfare”, expresándose en favor de varios líderes de izquierda acusados de corrupción: Lula, de Brasil, Correa, de Ecuador, la vicepresidente de Argentina, Fernandez de Kirchner, todos ellos condenados, a quienes el periodista Gustavo Silvestre presenta como perseguidos (ver aquí desde el minuto 40) y cuya versión el Papa apoya, explicando qué debe entenderse por lawfare y ejemplificando con Lula y Dilma Rouseff, defendiendo la inocencia de ambos. Es aquí donde se expresa sobre el juez Zaffaroni en los términos arriba transcriptos.

 

Eugenio Raúl Zaffaroni, promotor del garantismo judicial, amigo del Papa Francisco

En Argentina, el asesinato de la niña de 11 años Morena Domínguez, asaltada, golpeada y arrastrada por dos motochorros cuando llegaba a su escuela en Lanús, casi a las 7 y media de la mañana, ha conmocionado a la sociedad y ha condicionado el escenario político, en vísperas de las elecciones primarias. Lamentablemente, es un caso más que se suma a las víctimas de la inseguridad y a la descomposición social que vive el país.

Sin embargo, en esta ocasión se ha puesto de manifiesto un entramado de complicidades: no se trata sólo de los dos victimarios y de un menor de 14 años con veintiún expedientes policiales en dos años, como parte del entorno delictivo. En febrero de este año, la dirigente “cartonera” y diputada Natalia Zaracho, del entorno del precandidato a presidente Juan Gabrois, había sido detenida por salir en defensa del menor mientras era apresado por la policía. Por su parte, Grabois, nombrado miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano en abril de 2021 intentó “despegarse” del crimen (ver video aquí) , cargando la acusación a otros dirigentes políticos.

Ciertamente, la culpabilidad de los motochorros como autores materiales es innegable. Pero, si se quiere lograr el saneamiento de la sociedad, es importante detectar otras responsabilidades. Y no se trata sólo de los políticos, que la tienen, sino de quienes en reconfigurado la mentalidad de la ciudadanía y de los profesionales del Derecho. Porque día a día se constata que “las ideas gobiernan el mundo”: su influjo no es inmediato ni fácilmente detectable, como el de las acciones (omisiones y complicidades) que ellas inspiran. Se trata, por ejemplo, del garantismo, que pretende equiparar delincuencia y pobreza.

Quizá uno de los principales responsables es el juez Eugenio Raúl Zaffaroni, amigo del Papa Francisco. Esta amistad no es una atribución gratuita: el mismo prelado la afirma. “A confesión de parte, relevo de prueba”. Y no se trata sólo de afecto: hay una aprobación de sus ideas y doctrinas: lo califica de “gran juez, gran jurista”. Y ¿qué dice este legista? Por ejemplo que “cada delito es un conflicto social”, con lo cual pretende afirmar que el delincuente es una víctima de la sociedad. O, en el caso particular de una delincuente de perfil público, “Milagro Sala está presa por ser mujer, india, pobre y dirigente social”.

El Sr. Zaffaroni, amigo del Papa Francisco, carga con la responsabilidad de haber podrido la cabeza de generaciones de abogados, cuyas aberraciones gravitan más en contra del Bien Común que los mismos delitos de la clase política y los delincuentes comunes, pues los fomentan, avalan y defienden. Y también el Pontífice mismo es culpable en la medida en que su connivencia mediática (palabras, omisiones y gestos) no sólo escandaliza y confunde a la comunidad, sino que la deja indefensa ante las ideologías funestas y ante la crueldad de los criminales.

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1. ¿Cuándo aparecerán las mentes lúcidas, valientes y laboriosas que mediante el estudio se dediquen a rebatir las perversas enseñanzas de los engañadores de la sociedad?

2. Difundir este artículo puede ayudar a despertar las conciencias y fortalecer los ánimos. Este es el motivo del esfuerzo que aquí se ha hecho de brindar las referencias (enlaces) de la información, para que toda acción esté inspirada en la verdad.

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